domingo 28 de agosto de 2011

Agradecimientos de la tesis

A Dios, por ser las puertas, las ventanas, y las cerraduras que se abrieron; por ser la luz no al final del túnel, sino más bien en cada rincón. A mi padres, por ser la mano, la palmadita en la espalda, el soporte y la máquina de catapulsión para todas mis ideas, sueños, metas y propósitos, porque descabellados o no, los apoyaron todos y cada uno de ellos, gracias a ustedes miro atrás sin arrepentimientos, llevo la sonrisa de bandera y las manos llenas de sueños hechos realidad. A mi hermano, mi motor, mis ganas de ser más y mejor para y por ti, mi fortaleza, mi escudo, mi amor puro e incondicional. A mis abuelos, tíos, primos y padrinos, que me dieron de comer alguna vez, y lo siguieron haciendo a pesar de conocer ya mi apetito caníbal, que me dieron techo, que me cuidaron, que me regañaron, que fueron millones de manos extendidas en la distancia y a la vez todos una mano guía y soporte, que aportaron sangre, sudor, lagrimas y sonrisas a lo que soy, y siguen sumando positivamente.

A mis amigos que han sido brujos, psicólogos, padres, abuelos, niños y empresarios para mi, y para mis múltiples cambios de status, valen más que todo el agua del mar y que todas las fronteras del mundo. Gracias por ser el piso de linóleo y las paredes de espejo para cada uno de mis bailes, gracias por no dejarme caer, y cuando caí, gracias por levantarme, por empujarme, por tomarme de la mano, por bailar conmigo, por aplaudirme o cachetearme, según el caso.

A mis amores, que me enseñaron que el amor más que ideal es idóneo, cada uno de ustedes fue idóneo para cada momento, gracias por las risas, las mariposas, los escalofríos, la música, las aventuras, las pestañas e incluso las lagrimas, gracias por las formas de amor y con ellas las distintas formas de fe.

A Cultura UCAB por ser mi casa y mi escuela por cuatro años, y una cosecha de amigas absurdamente maravillosa, gracias por quererme con el volumen tan alto, con el apellido tan atravesado, con los días –a veces- tan nublados, gracias por nunca ponerme freno sino más bien darme velocidad.

A Javier Amundaraín y a Helena Riera, mis compis en esta aventura de tesis, mis shoots de energía, mi transporte a una Caracas mejor, mis mejores cafés, mis mejores comidas, y sin duda, de mis mejores aventuras de vida.

A Elisa Martínez, tutora y madrina, gracias por creer en nosotros, por no dejarme hacer cualquier estupidez de tesis, gracias por ser el ‘sí es posible’ de estos últimos tiempos, gracias por ser lo que eres, y no lo que muchos son.

A nuestros Arieleros, gracias por secundarnos en esta gran aventura, gracias por hacer esto más que posible.

A la Universidad Católica Andrés Bello y todo y todos los que ella incluye, gracias por ser no sólo mi Casa de Estudios, sino también mi refugio personal, mi Caracas diferente, mi ‘todo es posible’, una de mis mejores cartas de presentación, y uno de mis más grandes sueños hecho realidad: ser Licenciada en Comunicación Social de una de las mejores Universidades del país.

A todos, gracias por ser y estar...





Laurin Isabel Bello Gutierrez
Estadisticas y contadores web gratis