Cuando en ese teclado, teclees las letras de mi nombre, recordarás, recordarás muy bien que en esas palmas estuve yo, y entonces, sin tocar, me tocarás; sin mirar, me miraras, porque bien dicho esta que la letra entra con sangre. Y entonces, miras mi foto, y evocas mi cuerpo que grita tu nombre, que te amarró alguna vez, que te arropó muchas otras, que te lleva por dentro, en la sangre, y en los huesos.
Y tocas de nuevo el teclado, y llega mi siguiente letra, y ¡boom! Explosión de imágenes y de sentidos, y te levantas, corres, y abres la gaveta donde guardas mis fotos, las que te regale. Una de ellas es, quizá, la foto más bella del mundo, es la mujer más importante de tu vida, y de la mía; y es por sí sola mi mejor fotografía. La otra eres tú, de espalda a mí, y de frente al mar (allí vivirás algún día), y en ese pequeño cuadro aunque no me veo, estoy, porque bien dijo un cineasta que cuando ponemos el ojo en el lente, tenemos que vivir en ese cuadro, y sin duda alguna, en ese cuadro vivo yo.
Luego, en esa gaveta encontraras dos fotos más, ambas de mi, las cuales por si solas dicen lo que son, es decir, lo que soy, lo que fui, y lo que seré para ti; porque yo me fui pero ellas quedaron, quedaron para no dejarte tan solo, para acompañarte en el camino que decidas tomar, y susurrarte al oído: “laurin siempre va a estar”.
Y sí, soy una arrogante, una ególatra de lo peor, porque siempre supe lo que te dejaba. Te dejé mi mundo, el mundo que tuve contigo resumido en cuatro fotos, para que nunca lo olvidaras, porque bien dijo alguien importante: las cosas de interés para el mundo, tienen que ser contadas. Y tú y yo sí que somos de interés mundial, así que para cuando te toque echar el cuento, ahí te las dejo pa’ que te ayuden. Y como dice la canción: “…No es que sea mi trabajo, es que es mi idioma…”
...FotografiAR(TE) es, fue, y será mi mejor deseo...
Laurin Isabel Bello Gutierrez

2 comentarios:
QUEDÉ EMBRIAGADO DE PLACER Y NOSTALGIA, QUERÍA VER ESAS CUATRO FOTOS QUE NO TENGO Y QUE ALGUIEN QUIZÁ NUNCA ME DIO PERO ESTÁN AHÍ, EN ALGUNA DE MIS GAVETAS ESPERANDO SER VISTAS PARA RECORDARLA O MEJOR AUN IMAGINARLA
La mayoría de las imágenes más bellas de nuestras historias personales viven en nuestra cabeza y en nuestro corazón, y ahí esta la magia de un buen recuerdo (son sólo nuestros). Pero a veces hay masoquistas -como yo-que las hacen papel y color. Y gente como tu, que me lee, me alegra el día, y entonces no puedo parar de escribir...
...Gracias!
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